«La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres«.

Rene Descartes

La filosofía es hija de la historia. Esto implica que cada época habilitó ciertas condiciones de posibilidad que permitieron el surgimiento de ciertas maneras de concebir y explicar el mundo. Esas condiciones de posibilidad permitieron el surgimiento  de un determinado clima espiritual que impero en un determinado momento.

¿Cuáles fueron las condiciones de posibilidad que permitieron hacer el pasaje desde de un sistema explicativo de tipo narrativo (mythos) a un sistema explicativo de tipo argumentativo (logos)? ¿Cuál era el clima espiritual en la polis griega dos mil quinientos años atrás que permitió el surgimiento de la filosofía?

Tiempo antes del surgimiento de Sócrates, siglo V a. C, un grupo de personas en Jonia comenzó a pensar de forma diferente. Aristóteles dice en la Metafísica “la mayoría de los primero que filosofaron creen que los únicos principios de todas las cosas son de índole material”. Es muy interesante esta declaración porque nos ubica en el momento preciso cuando comenzó la filosofía, y en qué consistió. Hasta ese momento las explicaciones tenían carácter genealógico y hacían referencia a dioses que a su vez tenían hijos, y así se creaba el mundo, basta con leer algunas porciones de los poetas como Hesiodo para percibir como el mundo tal como lo conocemos, era consecuencia de una pareja de dioses que tenía relaciones y engendraban hijos. Esta forma de explicar es a lo que nos referimos anteriormente con el “mythos”, narración o bien sistema explicativo de tipo narrativo. Con los Jonios comienza una nueva forma de explicar. Ya no se referirán a genealogías ni a dioses, sino que se utilizaran causas explicativas de tipo argumentativa (logos) para dar cuenta del acontecer.

Este pasaje no fue automático, sino gradual y tuvo que ver con múltiples modificaciones históricas como ser que ya no existía un Anax o Rey supremo que regia sobre todos y que es la última palabra. Este cambio político también habilito que la misma estructura de las ciudades griegas se modificaran: en la época del rey supremo la ciudad se distribuía en torno a un centro que era el palacio real, con el surgimiento de la polis esto cambia: la ciudad se construye en derredor del ágora. Este cambio es muy significativo ya que habla sobre aquello que domina: antes la autoridad del Anax, luego la autoridad del ágora y por ende la del “demo” o pueblo.

¿Qué sucedía en el ágora? El ágora era un espacio público, en este lugar los griego debatían sobre diferentes cuestiones, es el centro del dialogo, esto revela varias cosas. Por un lado en el ágora todos los hombres son iguales, y tienen los mismos derechos para hablar (isegoría), y por otro los mismos derechos ante la ley (isonomía). Esto implicaba que cada uno podía exponer su verdad sin recurrir a un tipo de autoridad suprema o poder, el único poder que adquiere preeminencia es el poder de la palabra, el dialogo abierto. Esto permitió el surgimiento de un cierto grupo de maestros ambulantes llamados sofistas. Estos eran maestros de oratoria. En griego orador se dice rhetor pero también significa político. Por lo que la palabra también adquirió poder en el mundo político, en la asamblea de ciudadanos. Dos políticos debatían en el ágora, luego los ciudadanos que escuchaban, según cuanto se hubieran sentido persuadidos, levantaban la mano más a favor de uno que de otro. Ya no era un dios-rey el que dominaba, ahora era el poder de peitho, la persuasión, la que ejercía el control: La importancia y la preeminencia de la palabra como medio político.

La escritura también surgió modificaciones. En la época micénica del Anax la escritura era un privilegio de pocos, el griego de la época micénica era un tipo de escritura silabaria (conocida como lineal B) donde cada símbolo representaba una silaba. Esta escritura fue modificada por los griegos adoptando un sistema alfabético, donde cada letra representa un sonido. De esta manera aprender a leer solo requería la memorización de una veintena de letras. Esto permitió que cualquiera pudiese leer y escribir. La lectura y la escritura dejo de ser un privilegio de pocos. Esto permitió a nivel político escribir las leyes, releerlas, interpretarlas, reinterpretarlas, debatirlas en el ágora y volverlas a escribir. Pero también, tomemos en cuenta que la invención de la escritura no solo posibilitó y acercó la lecto-escritura a un mayor número de personas, sino que ahora la mente del griego ya no ocupaba la misma energía psíquica para memorizar sino que ahora esa energía quedaba liberada para el libre pensamiento.

Las leyes se debatían en el ágora donde todos pueden opinar y conocer lo que se escribió. También permitió que se escribieran los poemas homéricos y periódicos y que surgieran nuevos escritores que exponían en público sus escritos como los sofistas con sus discursos y así puedan ser comentados y debatidos. A esto J. P. Vernant llama carácter de plena publicidad. De Heráclito se sabe que escribió su libro y lo dono al templo, el templo al igual que el ágora era un lugar público y al cual se podía acceder con libertad.

En resumen el espíritu que impera en la polis y que dio como condición de posibilidad el surgimiento de la filosofía es un espíritu de igualdad de derechos para hablar y ante la ley, una preeminencia de la palabra como medio de dominación política y un carácter de plena publicidad.