Por Diego M. Lo Destro

(The Midnight Sky / Estados Unidos, 2020)

Dirección: George Clooney

Guion: Mark L. Smith

Duración: 118 minutos

Elenco: George Clooney, Felicity Jones, David Oyelowo, Demian Bichir, Kyle Chandler, Tiffany Boone y Caoilinn Springall.

El 2020 nos ha marcado a fuego produciendo un sello imborrable que quedará en los anales de la historia humana de una forma similar a la gripe española o a la epidemia de peste negra que asoló Europa. Con lo cual Cielo de Medianoche se inscribe en una realidad no tan lejana aunque ambientada en el 2049 y rodada antes de que el Covid 19 se declarara pandemia mundial generando el desenlace trágico de un año caótico y anormal, modificando así las lentes con las cuales se colorea la visión de este film dirigido y protagonizado por George Clooney, encarnando al doctor Lofthouse, un astrónomo comprometido fuertemente con su trabajo.

En el año de ambientación los últimos humanos sobre la Tierra huyen ante un desenlace trágico cobijándose bajo la tierra, una tierra solada por el hielo y por ende, inhabitable. Sin embargo, Augustine Lofhouse decide quedarse debido a su salud fuertemente resentida. 

Sus días pasan encobijado en una base como punto dentro de una inmensidad blanca entre música country, diálisis y whisky. Un científico que acepta su inevitable final a merced de los últimos bocados que quedan en el abastecimiento, el frío extremo o bien el deterioro de su salud. Su vida se repite aburrida y tediosa a la espera de lo que ocurra primero hasta que se percata que no está solo: encuentra a Iris, escondida debajo de una mesa; ella es hija de una compañera que emigró sin enterarse que la había dejado atrás. Iris no habla, aterra su serenidad, adornada de unos hermosos ojos azules y una piel rosada. Al verla Lofthouse intenta comunicarse con los rescatistas que partieron a los refugios para que vengan a por la niña, pero es inútil nadie responde. Si el muere, la niña quedará sola, sin comida y sometida a un final trágico. La niña irrumpe en la cotidianidad de Augustine, quiebra su rutina y le da un propósito que se tiñe de recuerdos de un viejo amor y un vínculo de juventud que no pudo ser debido a su incansable vocación en la búsqueda de un exoplaneta que pueda estar habitado. 

La irrupción de Iris en escena quiebra la rutina y escinde la existencia trágica, impulsa para llegar a una base lejana con el fin de obtener una mejor comunicación sabiendo que está por llegar a la Tierra la nave de reconocimiento que fue enviada dos años antes del desastre al planeta descubierto por Lofhouse. 

La nave hace tiempo perdió comunicación con la Tierra y desconoce por completo las condiciones en las que se encuentra. Son cinco astronautas: Felicity Jones en el papel de Sully y su pareja, el capitán Tom, interpretado por David Oyelowo, recientemente embarazados; una astronauta joven y dos hombres, uno de ellos buscando cumplir su promesa de regreso a su familia.

En sí parecen dos historias que el director va conectando poco a poco en un ir y venir entre el espacio infinito y una tierra desolada. Unidas estas historias aparentemente paralelas pero amalgamadas en el personaje de Clooney, ya que aún frágil de salud, de su vida dependen la vida de Iris en la Tierra y la de los astronautas en el espacio. 

La trama tiene un fondo unificado: la vida y la muerte, que se extiende a la supervivencia o la extinción pasando por la demacrada vejez de Clooney y la lozana juventud de Iris. 

El tema de la película insiste sobre los grandes temas mitológicos en especial el mitema del retorno (vuelta a la patria). Sully la comandante está embarazada y buscan un nombre para quien asumen será una niña, entre los posibles está el de Penélope, en una clara alusión a Odiseo y su vuelta al hogar Itaca. Igualmente se puede observar esta noción del retorno a casa en el nombre del protagonista Lofthouse, en cuya base está la idea de casa u hogar, al igual que el mentor de Ulises, Nestor, cuyo significado raíz viene del griego nostos, que significa retorno. 

Por otro lado, esta unión de historias entre el universo infinito y la tierra son amalgamadas en un guiño extraordinario en el personaje de Iris, una niña que no habla. En la mitología griega Iris es la encargada de ser mensajera entre los dioses en el Olimpo y los Humanos. Sin ella Lofthouse jamás hubiera intentado comunicarse con la nave en el espacio y la nave no tendría con quien comunicarse en la Tierra ya que el contacto con la Nasa desapareció. Iris revive la unión entre el espacio sideral y la Tierra con sus últimos resquicios de vida.

Pero también se vislumbran de forma más reducida el mito heroico: Lofthouse debe abandonar la “comodidad” de sus últimos días a la espera de lo inevitable, para alejarse de esta en busca de salvar a la niña, emprendiendo un viaje hasta la base de comunicaciones en las inmediaciones de un lago congelado. En el transcurso suceden diversos peligros que ponen en peligro la vida de ambos: lobos hambrientos, la pérdida de la moto de nieve, la falta de comida y la pérdida de la mochila con recursos necesarios, lo cual nos recuerda que en el viaje heroico hay que ir livianos, con lo mínimo indispensable y preparados para enfrentarnos con nuestros propios lobos. 

En el espacio las cosas no están tan tranquilas, la nave no solo pierde comunicación debido a una lluvia de meteoros sino que esta provoca una lesión mortal en la tripulante más joven la cual desarrolla una relación filial con uno de los hombres de la nave. La muerte se contrasta así con la vida que se está gestando en un juego de polaridades que desenlaza en la posibilidad de que Tom y Sully se conviertan en los nuevos Adán y Eva del nuevo mundo. 

La trama está atravesada de valores: el valor de vida, la familia, el cumplimiento de las promesas, la re-dimensión una vida cuando se tiene un propósito y por ende la redención del protagonista que asumió su misión personal en la búsqueda de un planeta con posibilidades de ser habitado proporcionando así una esperanza de supervivencia para una humanidad moribunda sumergida por un hielo ártico que se extiende por todo el globo.